Un ecolodge escondido frente a una playa que casi nadie conoce. Sin multitudes, sin ruido de ciudad. Solo el sonido de las olas y la naturaleza en estado puro.
Es lo que repiten quienes nos visitan. Playa Brava Teyumakke es el único alojamiento fijo sobre esta playa virgen, en el corazón de la selva tropical. Un rincón íntimo donde desconectarse de verdad y reconectar con lo esencial.
No vienes a un resort. Vienes a un santuario natural donde la vida transcurre al ritmo del mar y de la selva.
Una playa virgen donde puedes pasar el día sin cruzarte con casi nadie. El privilegio de sentir el Caribe solo para ti.
Monos capuchinos, tucanes y fauna exótica conviven a tu alrededor. La selva del Tayrona despierta cada mañana contigo.
A 20 minutos por la selva, una cascada de la Sierra Nevada cae en un pozo natural donde puedes bañarte en agua dulce.
Comida fresca y deliciosa preparada con cariño, y cócteles frente al mar. Desayuna, almuerza y cena sin preocuparte por nada.
Una piscina rodeada de palmeras y montañas, hamacas frente al mar y todo el tiempo del mundo para no hacer nada.
Sin contaminación lumínica, el cielo nocturno se llena de estrellas. Una experiencia que la ciudad olvidó.
Cinco tipos de cabaña ecológica, todas frente al mar y con desayuno incluido. Construidas en madera y palma, a pocos pasos de la orilla.
Nuestra cabaña más amplia, con balcón grande amoblado y ventana panorámica de vidrio corredizo frente al mar. La opción más cómoda para familias o grupos.
Espaciosas cabañas elevadas de techo cónico, perfectas para grupos de amigos o familias que quieren compartir la experiencia con la brisa del mar.
Íntimas y románticas cabañas redondas de techo de palma, con baño privado. Para parejas que buscan la máxima privacidad frente al Caribe.
Acogedora cabaña con balcón y sala de estar, ideal para familias pequeñas. Todo el encanto del lugar en un espacio íntimo frente al mar.
Nuestra cabaña más acogedora para dos, con balcón y sala de estar. La forma más sencilla y económica de dormir frente al mar con todas las comodidades.
Dos carpas idénticas montadas sobre tarima de madera, con terracita propia, mesa y dos sillas para ver el mar. La forma más cercana a la naturaleza de dormir en Playa Brava.
Bajo un gran techo de palma frente al mar, cada viajero tiene su hamaca con sábana y mosquitero. La opción más libre y económica para mochileros y almas aventureras.
Una piscina de agua dulce rodeada de palmeras y con la Sierra Nevada de fondo, para refrescarte sin pisar la arena.
Todos los precios incluyen desayuno. Tarifas según número de personas — escríbenos por WhatsApp para confirmar disponibilidad y el valor exacto de tu estadía.
Un anticipo de lo que te espera. Y créenos: las fotos no le hacen justicia.
Playa Brava está aislada del resto del Tayrona — por eso se siente tan privada. El camino es parte de la experiencia: vistas espectaculares de la selva, la Sierra Nevada y el mar te acompañan todo el recorrido.
Un par de cosas importantes que debes saber antes de venir.
En el lugar no hay datáfonos, así que no se pueden pasar tarjetas. El alojamiento se paga por anticipado; las comidas, bebidas y snacks se pagan allí en efectivo o por transferencia, en pesos, dólares o euros. Como la señal es limitada, te recomendamos llevar algo de efectivo para mayor tranquilidad.
Las tres comidas del día tienen un valor aproximado de $120.000 COP por persona (cerca de 30 USD o 30 €). En el bar encontrarás cervezas, agua, gaseosas y cócteles para acompañar tus días frente al mar.
No hay señal de celular y el internet llega solo unos minutos, tres veces al día. Avísale a los tuyos que estarás desconectado: es parte de la experiencia de Playa Brava.
Escríbenos por WhatsApp y reserva tu cabaña. Te ayudamos a planear cada detalle de tu llegada.
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